Descubre la puerta al Nuevo Tiempo en tu interior a través del trabajo personal, del silencio, del amor.
Pide sanación para tu vida y que la Energía del Amor infinito afluya al corazón de toda la humanidad
Revisa las próximas ciudades donde se realizarán actividades a través del calendario web
Libros, ediciones, ebooks, meditaciones, publicaciones... Todos los Mensajes de Luz ahora a tu alcance
Actualizado 18/05/2013
Tudela
24 - Conferencia gratuita
25 -Meditación
26 - Visión Interior para sanadores
27 y 28 - Consultas personales
Junio
Burgos
31, 1 y 2 - Retiro Pasos de Conciencia
Barcelona
8 y 9 - Visión Interior para Sanadores
Sevilla
15 y 16 - Visión Interior para Sanadores
Julio
Sevilla
del 5 al 9 - Vivenia: Visión Interior
Agosto
del 17 al 21 - Retiro "4 días en el Silencio"
Te presentas ante mí. Estas sonriente y todo violeta, con punzaditas doradas. Me sorprendo de ver un color tan bonito por todos lados. Y me dices: ¿Es que no me conoces? Te digo: no. Y te sonríes.
Me dices que tú y yo nos conocimos hace mucho tiempo, que somos amigos del alma. Ya hemos coincidido en otras vidas por lo que me dices, y en algunas, según me dices, logramos llevarnos bien. Te alegra verme así y me coges del brazo y me llevas hacia no sé dónde.
Te pregunto dónde vamos y me dices: paciencia…
Veo que hay una valla al final de un camino. Me da mucho miedo acercarme, no sé porqué. Y me dices que nos dirigimos allí, te digo que no quiero pero insistes, me dices que no pasará nada, que sólo vamos para ver. Nada más que eso.
Llegamos.
Hay un agujero al otro lado de la valla. Es un agujero muy grande, como de medio km por medio km. Dentro hay gente trabajando. Es una visión muy oscura, parece como una mina.
Sacan sacos de tierra y son casi todo hombres, aunque también hay mujeres. Están todos muy secos, es muy duro el lugar. Hay un niño llorando en una cueva en la parte alta de una de las paredes. En las paredes veo que hay semicuevas, parece de una película de terror o algo así este lugar, o esa sensación me produce a mí.
El niño no para de llorar, debe tener como 4 años, puede que 5. Acompaña a alguien pero se ha perdido. Se ha hecho daño en el pie, sólo lleva una camiseta, un calzoncillo y va descalzo. Se chupa el dedo índice de la mano izquierda y está llorando a gritos pero nadie hace nada.
En medio del agujero una mujer deja su carga y le grita que se tranquilice, sabe que no puede dejar el saco para ir a atenderle.
Alguien le coge, un hombre fuerte, sonriendo. Le coge y el niño inmediatamente se calma, lo único que quería era no estar sólo. Se lo lleva a una tienda, o lo que podría llamarse una tienda. Tu alma me saca un poco de ese lugar, lo veo ahora desde arriba. Me dice que en realidad no era así la mina lo que yo trastoco el lugar por mi recuerdo. Yo también estuve allí, fui uno de los obreros como tantos otros. Tú eras ese forzudo, el que cogió el niño.
Eras un hombre muy fuerte así que te utilizaban para el mando. Las dotes de mando que has heredado en esta vida tienen que ver con la vida anterior, ordenabas constantemente. Todo eran órdenes estúpidas que te hacían llegar, que cojan más peso, que cojan más peso, que arrastren eso hasta allí, que no beban tanta agua, que trabajen más. Gritabas constantemente y te reías también. No eras mal ordenanza pero aprendiste mucho a mandar.
Te peleabas mucho. Y en esas peleas alguna vez mataste a algún hombre. Pero no pasaba nada, era algo normal. Era un lugar muy agresivo y la vida valía muy poco.
Te pregunto dónde era y me dices que en Arabia Saudí. Rescatabais piedras preciosas de la montaña para los ricos a cambio de nada. En su mayoría había esclavos o se les consideraba esclavos pues trabajaban a cambio de casi nada. Te digo que yo no recuerdo haber estado allí trabajando y me dices que sí, que de joven trabaje durante un tiempo, yo y mi familia. Me da mucho miedo esa mina, mucha mala sensación.
Te pregunto por tu vida. Me dices que no te casaste, no tuviste hijos reconocidos, sí alguno de las violaciones que hiciste y que te moriste en tu momento. Pregunto que si de enfermedad y me dices que no, que moriste de enfermo pero no por la enfermedad sino por tanto tiempo malcuidándote. Sólo cuidabas tus músculos y tu ego.
Te pregunto que si esa es la mancha que cargas de la otra vida y me dices que sí. Me aseguras que sí, lo repites:
– Sí. Cargo con esto pues hice mucho daño a otros por mi poder, mi fuerza, mi negación de que yo soy el otro. En esta vida eso quiero cambiarlo. No quiero hacer más daño a nadie. Y no dejaré a nadie que me controle.
Altaïr. Dímelo claro: no dejo a nadie que controle mi vida, a nadie. Aquellos que me controlaron en aquella vida, en esta, bajo distinta cara, distinto nombre, distinta alma, intentan de nuevo controlarme, no dejaré a nadie que controle mi vida. Esa es mi auténtica sombra en esta vida. El que me controlen y que yo controle a través de esa fuerza a los demás.
Te pregunto que qué puedes hacer y me dices que necesitas conocer, necesitas saber quién está controlando a los hombres. Necesitas conocer.
Me pides perdón pues dices que en mi vida anterior mataste a un hermano mío y te culpé mucho. Te digo que no pasa nada que eso ya pasó. Me dices que tú no eras un asesino, así era la vida entonces, que yo lo sé. La vida no valía mucho, y el asesinato realmente no era algo de dolor, sino algo de honor.
Te veo ahora diferente, sonríes y estás observando el cielo desde un monte muy alto. Estas esperando. Me pides que espere. Observas el horizonte. Me dices, “allí llega”. Y veo una ola. Me dices que aquí se acaba la esta historia que me está contando.
Te pregunto si vendrá esa ola, que qué ha pasado. Y me dices que verás cómo llegan las olas gigantes. Lo verás y lo contarás a otros. Y aquí se acaba lo que hoy me quieres contar.
Me das las gracias por este mensaje.
02.05.2013
06.02.2013
25.12.2012
11.11.2012
10.11.2012
10.11.2012
10.11.2012
10.11.2012
10.11.2012
10.11.2012
10.11.2012
04.11.2012
21.10.2012
21.10.2012
20.10.2012
20.10.2012
20.10.2012
20.10.2012
20.10.2012
20.10.2012